domingo, 9 de diciembre de 2012

No puedes sentirlo.#

No puedes estar seguro de si sonrío por ti o por mí. Por mucho que busques mi ombligo con la punta de los dedos no notarás si hay mariposas o no. No puedes estar seguro. No tienes por qué fiarte de mis palabras. Y sabes perfectamente que en mi cama sólo ha habido una reina y muchos súbditos. Y sin embargo quieres meterte en ella y construir tu jardín. Quieres invadir mi baño con tu maquinilla de afeitar y tu cepillo de dientes. Quieres arriesgar y ganar. Ganarme dices, aunque realmente quieres que ganemos. Y yo siento que por fin he encontrado mi casa, que sólo necesitaba que tú entraras en ella para no sentirme una extraña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario