lunes, 17 de junio de 2013

Time#

El tiempo corre y nadie va a parar el reloj.

,.#

Porque esta es la hora y el mejor momento.

Vivir,aceptar#

Vivir la vida y aceptar el reto.

No hay heridas..#

Por que no hay heridas que no cure el tiempo.

7J#

Le conocí hace muchísimo,al principio me caía mal...y ver que ahora se ha convertido en una de las mejores cosas que una puede tener,y al menos,de momento,no me arrepiento de haberle conocido,ni de estar con él,y mucho menos de sentir lo que siento por el.No puedo pedir más,es sencillo,me hace feliz,me llena....No creía volver a tener este tipo de sentimientos...No quiero a otro ni me hace falta otro,este es el adecuado.

:)#

Que daría hasta mi vida para ver como sonríes.

miércoles, 12 de junio de 2013

Todo o nada.#

Ya estaba cansada de luchar, y reconoció que sus sentimientos eran más fuertes que ella. Así que tiró la toalla. 

—Te odio. —dijo ella.
—¿Por qué?
—Porque te amo demasiado.
—¿Y tengo yo la culpa de eso?
—Quizá no de que te quiera, pero sí de que me hayas enamorado. De que me sonrías como si me salvases, de que te quedes como si nunca fueses a irte, de que me hables por las noches y compartas mi insomnio, y de que te derrumbes a mi lado cuando yo me caiga. De todo eso eres culpable. De hacerlo todo perfecto, de parar el tiempo algunas veces, de acelerarme la respiración otras tantas, de que haya vuelto a creer en el amor cuando nunca antes lo había hecho,porque tenía doscientas mil razones para no hacerlo. Culpable eres de todas esas putas esperanzas que me dicen que todo saldrá bien, que me dicen que espere paciente a que me digas "Ven" para dejarlo todo, pero el problema es que yo ya lo he dejado todo. Que ahora sólo me queda mirar el reloj, y ver como las horas pasan, casi siempre matando, mientras no sé si sonreír, escapar o fumarme otro cigarro.

Y ella perdió la mirada en el horizonte, y quizá, posiblemente, también se perdió ella, allí, a lo lejos; "Y qué más da", pensaba para sí misma, "qué más da si ya no importa nada". Entonces él rompió el silencio.

—Si yo soy culpable de todo eso, tú también lo eres, cariño. Que te sonrío porque tú me has salvado; que me quedo porque es a tu lado donde llevo toda la vida queriendo escapar; que te hablo por las noches porque, al menos las mías, son todas tuyas, al igual que mi insomnio; que me derrumbo a tu lado porque, aunque no lo sepas, yo siempre te tengo cogida de la mano. Y qué me vas a decir a mí de hacer las cosas perfectas, si antes de ti sólo conocía el vértigo. Qué me vas a decir de parar el tiempo si, a tu lado, no existe; y que si yo te acelero la respiración, tú me la quitas, y que yo no sabía nada del amor hasta que tú decidiste entrar en mi vida. Y todo saldrá bien, cariño, o eso espero. Y si aún no te he dicho "Ven" es porque tengo miedo de que te vayas.

Y que tuviese miedo era normal. Aún, después de todo, sentía esa presión en el pecho que se siente cuando estás a punto de desnudarte del todo. Cuando sabes que, después, será demasiado tarde, y que podrán hacerte muy feliz o hacerte mucho daño. Que estaba a punto de saltar al vacío y sabía que podía morir. 

En un mundo de grises#

Si lo quise bien o mal, no importa, pero fue bonito, y supongo que si me duele olvidar es porque, en algún modo, merece la pena conservar aquello. Aquel amor, aquella droga, aquellas noches tan llenas de insomnio en su compañía. Tan llenas de su ausencia como esta, de mi incesante consultar nuestro chat de WhatsApp, odiando no atreverme a decirte que te echo de menos, y tanto, que hoy olvido cómo es eso de sonreír. No merece la pena dar muchas más explicaciones, siempre he creído que a mi vida le falta algo, una mitad, un alguien que supiese rescatarme a tiempo, que supiese abrazarme lentamente, y es que los abrazos son las tiritas para las heridas de dentro. Esas heridas que sangran menos y duelen más.Y creo que ese alguien a pesar de todo,eres o fuiste tu. No sé, quizá me equivoque. Quizá a nuestra vida no le falte nada, y sólo necesitemos aprender a sonreírle a nuestras cicatrices, a nuestras imperfecciones, al paso del tiempo, y un poquito también a la soledad. La soledad... vaya, ¿recordáis cuando de pequeños nos tapábamos la cara con las sábanas cuando teníamos miedo?, pues yo lo mismo con la soledad, pero no sirve de mucho. De nada, realmente. Y, es que, quién quedará cuando se hayan ido todos, y con quién compartiremos todos los atardeceres que nos quedan, y con quién nos quemaremos con el café por la mañana. ¿Con quién nos haremos ruinas? Quién nos follará, y nos hará el amor y nos dirá que todo irá bien cuando el mundo duela. Quién. Pues, yo, quiero que vuelvas a ser tú. Y que sea otra vez bonito pero para siempre. Y que, cuando te vuelva a tener , tenga la sensación de que todo este tiempo que he estado perdiendo,ha merecido la pena.

Y es que odio las despedidas.#

Qué quedará de nosotros, de ti y de mí, cuando dejemos de intentarlo, cuando el orgullo gane el pulso y cuando le abramos la puerta al insomnio por las noches, de madrugada, y ya nada importe demasiado. Qué quedará cuando, en nuestras habitaciones , tumbados en la cama, parezcamos dos cadáveres, tan fríos y con esa triste sonrisa en la mirada que deja la distancia cuando mata. Qué quedará, yo no lo sé, no me preguntes; no me mires, voy a llorar, a correr tan fuerte y a huír tan rápido que quizá me rompa ahora mismo. Demasiadas ganas, cariño, demasiadas ganas me han caducado mientras te esperaba sentadita en todas mis indecisiones. Y no he podido hacer mucho. No pude aprender a olvidar antes de que comenzases a doler. Y nunca supe cerrar los ojos hasta desaparecer. Ha sido un poco como llegar demasiado tarde, pero ya me voy acostumbrando. Y de nuevo la única forma que tengo de gritar es escribiendo, ahogándome en palabras que nunca te dije, que siempre estuvieron ahí, calladas, quemándome la garganta y dejando cicatriz. Algunos "Te amo" y "Te echo de menos", otros "Ojalá estuvieses aquí" y un tímido "Vuelve pronto". Pero no. Pero no, ni tú ni yo, ni tú volver ni yo perseguirte. Ahora ya pasar página, sin querer, sin poder, con ese brillo en los ojos de que voy a llorar en cuanto deje de engañarme, que no soy tan fuerte. Y es que a mí, y eso ya lo sabes, siempre me han dado miedo los finales,las despedidas.. quizá porque son inevitables.